lunes, 7 de octubre de 2013

M 229 - Thorin escudo de roble

Thorin II o escudo de roble es el hijo del rey enano Thráin II y nieto de Thrór, el último rey bajo la Montaña tras el ataque del dragón Smaug el dorado, en 2770, y su expulsión del reino de la Montaña Solitaria.


Thorin obtuvo su apodo en la batalla de Azanulbizar, durante la Guerra entre Enanos y Orcos, al usar una rama de roble como escudo, una vez el suyo quedó hecho añicos. Al terminar la guerra, junto con su padre y el resto de su pueblo, iniciaron una vida errante hasta instalarse en la Montañas Azules. Tras la desaparición de Thráin II, Thorin se convirtió en rey y heredero de Durin y el reino creció y prosperó.


Sin embargo, nunca olvidó su legítimo reino de la Montaña Solitaria y siempre deseó  volver y recuperarlo, junto a sus riquezas, vengándose de Smaug. Así, en 2941 y tras encontrarse con el Mago Gandalf en Bree, planearon recuperar Erebor.


Tras reunir a una compañía de doce enanos, el mismo Gandalf y el hobbit Bilbo Bolsón como experto saqueador, inician la travesía hacia la Montaña Solitaria.

domingo, 6 de octubre de 2013

M 192-194 - Los bandidos de Tir Limlight

En el bosque de Fangorn, setenta millas al este de Tir Limlight y cerca del camino que conduce a tir Anduin, tiene su refugio un pequeño grupo de bandidos que vive de asaltar a los mercaderes y viajantes que tienen la desdicha de pasar por la zona.


El grupo, compuesto por siete hombres y cuatro mujeres, se estableció en un grupo de cavernas existentes en unas colinas cercanas, haciéndolas habitables y relativamente confortables.


Su líder, un hombre llamado Hundin, medio dúnadan, medio norteño, fue soldado de Gondor en el puesto de Guardia que existe en el río, hace algún tiempo. Sin embargo, decidió que ganarse la vida como bandido podía resultar mucho más sencillo.


Para tratarse de un bandido al mando de tan pequeño grupo de malhechores, es un hombre listo y habilidoso, a la vez que un diestro soldado y combatiente.


El resto de bandidos lo compone una heterogénea mezcla de exsoldados, granjeros y truhanes, que han acabado hallando en las cavernas y en el pillaje su forma de vida.


Tanto los hombres como las mujeres que conforman la banda, se hallan acostumbrados a la pelea y son muy capaces de defender su territorio y sus pertenencias.

martes, 7 de mayo de 2013

M 196 - Pippin en Minas Tirith

El primer contacto que tuvo Pippin con los hombres de Gondor fue con los guardias apostados en el Rammas Echor, que nunca habían visto un mediano. Cuando Gandalf les explicó quien era y dijo que se trataba de un “hombre valiente", el Hobbit dio una particular visión de sí mismo: “¡Un hombre! gritó Pippin, ahora bien despierto. ¡Un hombre! ¡Nada menos cierto! Soy un hobbit, y de valiente tengo tan poco como de hombre, excepto quizá de tanto en tanto y sólo por necesidad. ¡No os dejéis engañar por Gandalf!."

 
Al llegar a Minas Tirith, Pippin quedó completamente asombrado con la magnificencia de la ciudad, impresionándolo sobre todo la Torre Blanca. Junto a Gandalf, atravesaron la Gran Puerta, cruzaron los círculos de la ciudad y se entrevistaron con Denethor, el Senescal de Gondor.


Denethor quiso saber todos los detalles sobre la muerte de su hijo Boromir por boca del propio Pippin. Una vez hubo finalizado el relato, el hobbit ofreció sus servicios en la corte para pagar su deuda de gratitud con Boromir, depositando a sus pies la pequeña espada tumularia. El Senescal lo aceptó y así fue como Pippin quedó asignado al servicio de la Guardia de la Compañía.


Durante el asedio de Minas Tirith, Pippin salvó a Faramir de la muerte en la hoguera fúnebre en las Casas Mortuorias de los Senescales. Un enloquecido y desesperado Denethor pretendía inmolarse junto a su hijo, al creer inevitable la caída de la ciudad en manos de Sauron. Gracias a la intervención del hobbit, Gandalf pudo rescatar el cuerpo de Faramir de las llamas, aunque no evitó la muerte del viejo Senescal.


Al finalizar la Guerra del Anillo, Pippin fue nombrado Caballero de Gondor y Heraldo del Rey.

jueves, 2 de mayo de 2013

M 251 - Guerrero no muerto

En muchos oscuros rincones de la Tierra Media acechan criaturas malignas y repulsivas, que esperan pacientemente al incauto viajero que tenga la desdicha de cruzarse con ellos. Pero, debido a la maldad implícita en su creación, pocos despiertan tanto horror como los no muertos.


Los responsables de estas abominaciones son los nigromantes: individuos perversos que poseen conocimientos de la oscura magia nigromántica, mediante la cual animan y controlan cadáveres, además de comunicarse con los espíritus. Sauron era el más poderoso de todos ellos y durante mil años fué conocido como el Nigromante del Bosque Negro.

  
Estos muertos vivientes tienen como finalidad únicamente el servir y obedecer a su amo y creador, careciendo de cualquier rastro de recuerdos o personalidad de su vida anterior.


A pesar del poder de la magia nigromántica, estos cadáveres animados pueden ser destruidos mediante las armas, ya sean normales o mágicas. El paso del tiempo también les afecta, debilitando las fuerzas arcanas que los mantienen activos y descomponiéndoles lentamente hasta que se deshacen y mueren definitivamente.

jueves, 25 de abril de 2013

M 312 - Tambor orco de Mordor

Los orcos eran criaturas atrapadas en un odio constante hacia todo lo vivo, incluyéndose a ellos mismos. De esta forma, la violencia en ellos era natural y en todo momento, produciendo ocasionales enfrentamientos incluso entre sus propias filas.


Por ello, y a pesar de ser soldados eficaces y sanguinarios, sin temor en la batalla, debían ser controlados y dirigidos por aquellos individuos con mayor grado de astucia e inteligencia.


Aunque tampoco poseían una tecnología muy avanzada, si practicaban rudimentariamente la mayoría de las artes y podían desenvolverse bien en tareas de habilidad hasta cierto punto.


Debido a estas características, era frecuente encontrar tambores orcos en las partidas de guerra grandes y los ejércitos, siendo encargados de transmitir a las tropas todas las órdenes de los jefes orcos. 

miércoles, 24 de abril de 2013

M 250 - Espectro de las Ciénagas

Al norte del reino oscuro de Mordor, entre la cordillera de Emyn Muil y la llanura de Dagorlad, se extiende una vasta región pantanosa conocida como las Ciénagas de los Muertos Sus aguas son pútridas y enfermizas, repletas de lodazales traicioneros y vegetación malsana., con pocos lugares en donde las tierras eran firmes y secas. A consecuencia de los gases de putrefacción, en numerosos sitios se producían súbitas llamaradas de fuego o permanentes hogueras que ardían con luz tenue.


En avance permanente, las Ciénagas de los Muertos se extendieron en la Tercera Edad e inundaron parte de la llanura de la batalla de Dagorlad. Esta llanura contenía muchas de las tumbas de hombres y elfos que murieron en esta batalla de la Guerra de la Última Alianza entre elfos y hombres, de forma que muchos espectros afloraron en la superficie del pantano en forma de caras pálidas, iluminadas por vapores y llamas fantasmales que surgían de las aguas.


Frodo, Sam y Gollum atravesaron esta región, en su misión durante la Guerra del anillo buscando el camino de entrada a Mordor, ya que los sirvientes de Sauron no se atrevían a transitar el lugar.


Allí encontraron los horribles fantasmas del «pantano de las caras muertas», en donde los espíritus animados de guerreros muertos hacía mucho tiempo atrás y ataviados con sus ropajes de guerra, miraban con ojos desorbitados y muertos desde el fondo de las charcas, «como a través de un vidrio cubierto de inmundicia».


“Sí, sí –dijo Gollum–. Todos muertos, todos putrefactos. Elfos y hombres y orcos. La Ciénaga de los Muertos. Hubo una gran batalla en tiempos lejanos, sí... Pero las ciénagas crecieron desde entonces, engulleron las tumbas; reptando, reptando siempre”.

M 227 - Bilbo

Bilbo Bolsón era hijo de Bungo Bolsón y Belladonna Tuk, y era un hobbit que vivia en La Comerca durante la Tercera Edad. De posición acomodada, siempre se le consideró como un hobbit de sentido común y una vida tranquila. Todo esto cambió en el año 2941, cuando recibió la visita del mago Gandalf y la compañía de Thorin Escudo de Roble, trece enanos con una arriesgada misión: alcanzar la Montaña Solitaria, derrotar al gran dragón Smaug y recuperar el Reino Enano Bajo la Montaña.
  

La necesidad de un experto saqueador llevó a la inclusión de Bilbo en tan variopinta compañía, a pesar de las reticencias iniciales del mismo. A lo largo de esta gran aventura, Bilbo se las tuvo que ver con trolls, arañas gigantes, orcos o el mismo dragón Smaug y conoció o trabó amistad con elfos y hombres de renombre: Elrond de Rivendel, Thranduil del Bosque Negro, Beorn o Bardo de Esgaroth. Por último, participó en la gran Batalla de Los Cinco Ejércitos, la cual supuso el final de su primera gran aventura.
              

También conoció a la criatura llamada Gollum, en el interior de las cavernas de las Montañas Nubladas, y del cual escapó tras un arriesgado juego de adivinanzas. Aquí es donde Bilbo halló el Anillo Único de Sauron, perdido por Gollum, y que le acompañó durante muchos años sin que sospechara de su verdadera naturaleza o poder.
    

Tras el fin de la Guerra del Anillo y la destrucción de Sauron, a Bilbo se le permitió cruzar el Mar rumbo a las Tierras Imperecederas junto con los otros portadores de los Anillos Élficos y del Anillo Único: Frodo, Gandalf, Galadriel y Elrond. El 29 de Septiembre de 3021 de la Tercera Edad, cuando Bilbo contaba con 131 años y 8 días, ya muy envejecido, se embarcó en un hermoso navío élfico en los Puertos Grises, y nunca más se supo nada de él.